
La situación quedó nuevamente bajo atención tras la desaparición de uno de los tres tripulantes de El Manantial, quien cayó desde un bote zodiac. Vecinos y un concejal advierten dificultades de alimentación a bordo.
La situación de los tripulantes del buque ecuatoriano El Manantial, que permanece desde 2019 en la costa de Talcahuano, generó preocupación luego de que vecinos y autoridades comunales advirtieran sobre las condiciones en que permanecerían quienes viven a bordo de la embarcación.
El caso volvió a quedar bajo atención luego de un accidente que afectó a dos de sus tres tripulantes, uno de los cuales permanece desaparecido tras caer desde un bote zodiac en Talcahuano.
Según los antecedentes entregados, vecinos han advertido que la tripulación habría enfrentado dificultades para acceder a alimentos, recibiendo incluso comida entregada por pescadores y habitantes del sector.
El concejal de Talcahuano Roberto Pino señaló que recibió antecedentes de personas vinculadas a otras embarcaciones sobre esta situación.
“Me comentan algunos marinos también que son tripulantes de algunas embarcaciones, que el tema de la alimentación, que un caballero me dijo, yo tuve que llevar ese día viernes en la tarde pan, un kilo de pan”, afirmó.
Pino agregó que, según la información que ha logrado reunir, los tripulantes se trasladan desde el buque hasta el sector de La Poza para adquirir alimentos.
“Lo que pasa es que lo único que, con los antecedentes que yo he logrado reunir, yo sé que ellos del barco llegan aquí a La Poza, en un barco, no en una lancha zodiac, a comprar alimento, eso es lo que yo tengo entendido e informado. Pero también es preocupante que lleva mucho tiempo en la bahía”, señaló.
Buque permanece desde 2019 en la zona
La embarcación tuvo una orden de retención del 2° Juzgado Civil de Talcahuano, producto de una deuda que originó una demanda contra su propietario. De acuerdo con los antecedentes entregados, la deuda habría sido saldada en 2020 y la causa actualmente se encuentra cerrada y archivada.
Ángel Badilla, uno de los propietarios y tripulantes, aseguró que actualmente la imposibilidad de zarpar respondería a una orden de la Gobernación Marítima.
“El barco no está arraigado, no está arraigado. Ahorita está en casación en la última instancia para dejar completamente libre. Pero el capitán de puerto, José Egaña, declaró el barco en abandono hace dos años. Y hoy está por salir la resolución de que el barco nunca se ha abandonando. Él emitió una resolución”, sostuvo Badilla.
Consultado sobre la posibilidad de abandonar la zona una vez resuelta la situación, afirmó que “definitivamente. Vamos a llevar remolcado el barco a Callao”.
Según la información entregada, ante las consultas realizadas a la Gobernación Marítima de Talcahuano, el organismo se refirió únicamente a las labores de búsqueda del tripulante desaparecido, sin entregar antecedentes sobre el estado de salud de la tripulación ni las condiciones en que ha permanecido la embarcación durante estos siete años.
