Coyhaique · Región de Aysén
Regional

SAG mantiene vigilancia por presencia de plaga agrícola en Chile Chico y Coyhaique

El organismo realiza monitoreos durante la primavera para detectar la polilla del racimo de la vid (Lobesia botrana), que afecta principalmente a las vides y otros frutales. En la región se han registrado detecciones de esta plaga y se han aplicado medidas para evitar su establecimiento.

SAG mantiene vigilancia por presencia de plaga agrícola en Chile Chico y Coyhaique

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Aysén se encuentra desarrollando labores de vigilancia fitosanitaria en distintos sectores de la región para monitorear la eventual presencia de Lobesia botrana, conocida como polilla del racimo de la vid, una plaga agrícola que afecta principalmente a las vides y que también puede comprometer otras especies frutales.

De acuerdo con los antecedentes entregados por el organismo, la plaga ha sido detectada anteriormente en las comunas de Chile Chico y Coyhaique, donde se han implementado medidas de control que, según el SAG, han permitido evitar su establecimiento en los lugares identificados.

Las labores de monitoreo forman parte del Programa Nacional de Lobesia botrana y se intensifican durante los meses de primavera, mediante la instalación y revisión periódica de trampas destinadas a identificar la presencia del insecto.

El director regional subrogante del SAG Aysén, Oscar Videla Pérez, explicó que estas acciones buscan detectar oportunamente la plaga y proteger la producción frutícola.

“Durante estos meses de primavera, el Servicio está realizando labores de monitoreo de Lobesia botrana, plaga cuarentenaria que afecta principalmente a las vides, pero que también puede atacar otros hospederos frutales de importancia agrícola para la región”, señaló.

¿Cómo se controla esta plaga?

Una de las estrategias utilizadas por el SAG en la región es la denominada confusión sexual, que consiste en instalar pequeños dispositivos en árboles frutales para dificultar la reproducción del insecto.

Estos elementos, conocidos como confusores sexuales, liberan una feromona sintética que impide o dificulta que los machos localicen a las hembras, reduciendo así las posibilidades de reproducción y los eventuales daños a la fruta.

El monitoreo también considera trampas con atrayentes sexuales, cuya revisión permite determinar si existe presencia de la plaga y orientar las medidas de vigilancia y control correspondientes.

Según explicó Martín Cumian Sánchez, encargado regional agrícola del SAG Aysén, los dispositivos utilizados para el control no representan riesgos para la salud de las personas ni de los animales domésticos.

El profesional indicó además que estos elementos no dejan residuos en la fruta y que su utilización no genera contaminación ambiental.

SAG llama a no retirar ni manipular los dispositivos

Desde el organismo solicitaron la colaboración de la comunidad para mantener las medidas de vigilancia y control que se encuentran implementadas en la región.

En particular, el SAG llamó a no retirar, manipular ni trasladar las trampas y dispositivos instalados, debido a que su ubicación es necesaria para el funcionamiento de las estrategias de monitoreo y control.

El director regional subrogante, Oscar Videla Pérez, recalcó la importancia de mantener estos elementos en los lugares asignados para asegurar la efectividad de las medidas.

Las labores continuarán desarrollándose durante la primavera en distintos puntos de Aysén, con el objetivo de detectar oportunamente la presencia de Lobesia botrana y evitar su establecimiento en nuevas áreas agrícolas de la región.

Facebook