
Una residencia artística desarrollada durante dos meses en Coyhaique reunió a 14 participantes en un proceso de formación y creación que vinculó las artes escénicas con la Lengua de Señas Chilena.
La iniciativa impulsada por Teatro Austral contó con participantes provenientes del teatro, la danza y la educación, además de integrantes de la comunidad Sorda local. El proceso se inició en agosto y formó parte del Plan de Gestión de Teatro Austral, financiado por el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC) 2026 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
De la poesía al lenguaje corporal
La primera etapa correspondió a la residencia denominada “Poesía Visual”, enfocada en una aproximación a la lengua de señas y encabezada inicialmente por María José Vivero y Cecilia Barril Saldivia.
Posteriormente se sumaron los actores Ludo Ibarra y María Siebald, integrantes de Hermosa Compañía de Santiago, quienes viajaron hasta la Región de Aysén para participar en la formación y acompañar la etapa final del proceso.
La residencia culminó con la presentación de “Soliloquio del individuo”, de Nicanor Parra, mediante un trabajo que llevó elementos del poema hacia la expresión corporal.
“La idea fue poder leer un poema, tomar las cosas más importantes y convertirlas en cuerpo; transformar esas ideas en sensaciones, sentidos e imágenes corporales”, explicó María Siebald.
María José Vivero, cofundadora de Teatro Austral, señaló que este trabajo se relaciona con un proceso que el espacio viene desarrollando desde hace varios años en comunicación con la Agrupación de Sordos de Coyhaique ASCOY, buscando generar mayores posibilidades de participación artística para la comunidad Sorda y nuevas herramientas inclusivas para personas vinculadas a las artes y la educación.
“Ver hoy al grupo, después de dos meses de trabajo, aprendiendo y compartiendo junto a la comunidad Sorda es súper emocionante. Creo que este trabajo entre arte e inclusión es necesario y Teatro Austral, como espacio cultural debe hacerse cargo de eso”, señaló.
“Lemebel en Lengua de Señas”
Como parte de la residencia, Hermosa Compañía presentó además “Lemebel en Lengua de Señas”, adaptación escénica en Lengua de Señas Chilena de “Manifiesto (hablo por mi diferencia)”, de Pedro Lemebel.
La obra fue interpretada por Ludo Ibarra y traducida en tiempo real por María Siebald.
Se realizaron tres funciones: una dirigida a estudiantes de tercero y cuarto medio, en colaboración con el Centro Cultural de Coyhaique, y otras dos destinadas al público general en la sala de Teatro Austral.
“La idea es que las personas puedan ver y entender el texto a través de la lengua de señas y mostrar también parte de la cultura Sorda. Esta obra busca ser accesible para la comunidad Sorda y también para las personas oyentes”, indicó Ludo Ibarra.
De acuerdo con Teatro Austral, el proceso permitió generar herramientas y vínculos en torno a la inclusión y abrió nuevas interrogantes respecto de cómo continuar desarrollando una escena regional que incorpore diferentes públicos y lenguajes escénicos.
