Coyhaique · Región de Aysén
Regional

Proyecto busca desarrollar en Aysén una herramienta para apoyar la detección temprana de violencia intrafamiliar

Angélica Herrera, integrante del equipo investigador de la Universidad Finis Terrae, explicó en Vida Radio que actualmente se recopilan antecedentes de profesionales de salud para diseñar un prototipo tecnológico adaptado a la realidad regional.

Proyecto busca desarrollar en Aysén una herramienta para apoyar la detección temprana de violencia intrafamiliar

Angélica Herrera, integrante del equipo investigador de la Universidad Finis Terrae, explicó en Vida Radio que actualmente se recopilan antecedentes de profesionales de salud para diseñar un prototipo tecnológico adaptado a la realidad regional.

La Región de Aysén es escenario de una investigación que busca desarrollar una herramienta tecnológica de apoyo para la detección y priorización temprana de factores de riesgo asociados a situaciones de violencia intrafamiliar.

El proyecto es desarrollado por la Universidad Finis Terrae junto al Servicio de Salud Aysén y actualmente se encuentra en una etapa de levantamiento de información mediante entrevistas a profesionales del área de la salud.

En entrevista con La Mañana Tiene Vida, de Vida Radio 92.1 FM, Angélica Herrera Pérez, directora de Desarrollo y Relaciones Institucionales de Rectoría de la Universidad Finis Terrae e integrante del equipo investigador, explicó que el trabajo surge de experiencias previas de colaboración entre ambas instituciones y de investigaciones desarrolladas por la casa de estudios.

Herrera señaló que la universidad cuenta con un laboratorio de datos vinculado a las facultades de Derecho e Ingeniería y que mantiene un convenio con el Centro de Medidas Cautelares, lo que permite analizar causas de violencia intrafamiliar de carácter confidencial.

Respecto de la elección de Aysén para desarrollar el proyecto, Herrera sostuvo que la región presenta antecedentes que hicieron pertinente realizar el trabajo en el territorio.

“Desde ahí por qué tiene mucho sentido que podamos trabajar con el Servicio de Salud acá en la región, porque es el más alto en temas de femicidio y el segundo más alto en tema de violencia intrafamiliar”, señaló.

La investigadora destacó además el papel que pueden desempeñar los funcionarios de la red asistencial en la identificación de estos casos, considerando que una persona puede acudir inicialmente a un establecimiento sanitario por una razón distinta a una denuncia.

“En el caso de los funcionarios del área de la salud son los primeros muchas veces que pesquisan temas de violencia intrafamiliar, incluso antes de una denuncia. A veces puede ser que consulten por otras razones y el médico, el TENS, el psicólogo que le toque atender puede identificar que está siendo víctima de violencia intrafamiliar”, explicó.

Dispersión territorial como factor de riesgo

Uno de los aspectos que está siendo considerado por la investigación corresponde a las características geográficas de Aysén.

Según Herrera, las entrevistas realizadas hasta ahora han permitido identificar situaciones de violencia intrafamiliar que afectan a mujeres y adultos mayores, junto con factores como la dependencia económica, la normalización de estas conductas y el machismo.

La investigadora señaló que la violencia intrafamiliar no se limita a agresiones físicas y puede manifestarse también mediante violencia emocional, psicológica o económica.

En ese contexto, sostuvo que la dispersión territorial de Aysén puede constituir un factor de riesgo, especialmente por la menor disponibilidad de redes de apoyo en algunas localidades.

“Son localidades pequeñas donde todos se conocen, entonces eso implica que hay mayor miedo a poder denunciar porque a veces se filtran las causas, porque todos se conocen, porque se enteran. Entonces también hay miedo a las represalias”, indicó Herrera.

Agregó que las distancias también pueden generar situaciones de dependencia para realizar traslados o acudir a controles de salud, particularmente entre personas en situación de discapacidad o con algún grado de vulnerabilidad.

“Nos han comentado mucho que en algunos casos, en personas en situación de discapacidad o que tienen alguna vulnerabilidad o dependencia, dependen, valga la redundancia, de quien ejerce la violencia. Entonces eso hace también más difícil poder romper este círculo vicioso”, afirmó.

Datos para desarrollar una herramienta tecnológica

La investigación no busca limitarse al diagnóstico del fenómeno. Los antecedentes recopilados en Aysén serán posteriormente analizados con el objetivo de avanzar hacia una herramienta tecnológica que pueda apoyar a los profesionales.

Herrera explicó que, una vez terminado el levantamiento de información, los datos serán procesados por un equipo de ingenieros informáticos.

“Estamos levantando todos estos datos, pero para poder entregarles un insumo concreto, una herramienta tecnológica para la priorización y detección de causas de manera temprana”, señaló.

El formato definitivo todavía no está determinado. Entre las alternativas que se encuentran evaluando está una aplicación conectada con inteligencia artificial, un dispositivo o un complemento de la ficha clínica.

“Podría ser, por ejemplo, una aplicación conectada con inteligencia artificial que en ningún caso suple el juicio humano, sino simplemente ayuda a poder priorizar las causas y nivelar temas de factores de riesgo que te pueda avisar para poder prevenir también o detectarla de manera temprana”, explicó.

La investigadora precisó que todavía deben analizar los datos recopilados antes de definir las características específicas de la herramienta. El proyecto contempla además una nueva visita a la Región de Aysén para realizar su entrega y las correspondientes capacitaciones.

Detección temprana y coordinación entre instituciones

Herrera planteó que uno de los objetivos es avanzar no solamente en la detección de casos, sino también en prevención y en una mayor conciencia respecto de las distintas manifestaciones de violencia intrafamiliar.

“Muchas veces, como te comentaba, la violencia intrafamiliar se normaliza, se justifica incluso, y las mismas víctimas están, obviamente por manipulación, por cultura, plantean que así se vive, como que no hubiera otra alternativa”, afirmó.

También señaló que el trabajo requiere coordinación entre distintos organismos para que una eventual detección pueda conectarse posteriormente con mecanismos de apoyo y denuncia.

“Que el Servicio de Salud esté mucho más compenetrado con Carabineros, con Policía de Investigaciones”, indicó, agregando que durante su trabajo en la región han sostenido reuniones con diferentes instituciones.

Herrera sostuvo además que esperan que la experiencia desarrollada en Aysén pueda eventualmente ser considerada en otros territorios, aunque aquello dependerá de los resultados que entregue el pilotaje.

“Esta es una instancia donde Aysén puede ser puntero en una transformación cultural y nacional. Queremos poder pilotear con este dispositivo para que ojalá pueda ser escalable a nivel nacional”, señaló.

La investigación continuará ahora con el procesamiento de la información recopilada y la definición del formato que tendrá el prototipo tecnológico, junto con una posterior etapa de capacitación en la región.

Revisa la entrevista completa aquí

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