
La empresa regional ISKA se encuentra desarrollando un destilado premium elaborado a partir de frutos silvestres de la Región de Aysén, mediante un proyecto que busca aprovechar materias primas locales e incorporar técnicas modernas de destilación.
La iniciativa, denominada “Espíritu Silvestre”, es liderada por la emprendedora Margarita Rojas y cuenta con respaldo técnico y financiero de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), además del acompañamiento del maestro destilador Tomás Schaerer.
El trabajo contempla jornadas de capacitación y experimentación con distintas especies presentes en el territorio, entre ellas calafate, cauchao, maqui y zarzaparrilla, con el objetivo de evaluar sus posibilidades para la elaboración de un nuevo producto.
La emprendedora explicó que el proyecto busca identificar las características y alternativas que ofrecen estos frutos para la producción de destilados.
“Queremos lograr un destilado premium en base a frutos silvestres, porque aquí en la región contamos con una gran riqueza. Estamos haciendo innovación con calafate, cauchao, maqui, zarzaparrilla y otros frutos, para conocer qué productos podemos obtener de ellos”, señaló Margarita Rojas.
De la recolección de frutos a un nuevo producto regional
Uno de los aspectos del proyecto es la incorporación de tecnología de destilación a materias primas vinculadas con la tradición recolectora de la Patagonia.
Para ello, el maestro destilador Tomás Schaerer llegó hasta la región con el propósito de orientar técnicamente el proceso de elaboración y experimentación.
“Es un muy buen proyecto porque permite tomar una tradición de recolección de frutos que se dan en esta región y hacer que esa tradición se encuentre con tecnología moderna de procesos de bebidas alcohólicas”, explicó Schaerer.
El especialista también se refirió a la identidad territorial asociada al emprendimiento.
“El emprendimiento de Margarita tiene un relato muy bonito, que conecta con las personas y que está presente en los productos que ella desarrolla”, agregó.
Por su parte, Rojas planteó que el desarrollo del destilado podría permitir ampliar las alternativas de transformación de los frutos recolectados en la región.
“Con esto vamos a poder transformar la materia prima con la que contamos y lograr un producto que actualmente no existe en la región, ni en otras partes de Chile. Y, por qué no decirlo, quizás en el futuro también pueda llegar al extranjero”, sostuvo.
Proyecto deberá avanzar hacia su validación comercial
Aunque la iniciativa ya ha desarrollado jornadas de capacitación y experimentación, todavía tiene etapas pendientes antes de avanzar hacia su comercialización.
Entre los próximos desafíos se encuentran perfeccionar las formulaciones, evaluar las características del producto y desarrollar su validación comercial.
El representante regional de FIA en Aysén, Leonardo Russo, señaló que el organismo espera que el trabajo permita obtener un producto que posteriormente pueda ser evaluado en el mercado.
“Para nosotros es una muy buena instancia que debemos aprovechar. Esperamos que de todo este trabajo resulte un buen producto y que posteriormente pueda ser validado comercialmente”, indicó.
El seremi de Agricultura de Aysén, Yordy Cea, también abordó las posibilidades de vincular este tipo de proyectos con otras actividades económicas de la región, particularmente la gastronomía y el turismo.
La autoridad señaló que se trata de una iniciativa “que puede vincular producción, identidad, gastronomía y turismo. En definitiva, lo que buscamos es que la innovación permita transformar atributos que son propios de Aysén en nuevas oportunidades de desarrollo”.
De esta manera, “Espíritu Silvestre” continúa en su etapa de investigación y desarrollo, con el objetivo de obtener un destilado elaborado a partir de frutos patagónicos y evaluar sus posibilidades de comercialización tanto en Chile como eventualmente en mercados internacionales.
