
Los dos femicidios tentados ocurridos durante Fiestas Patrias en nuestra región son hechos graves que no nos dejan indiferentes. Detrás de cada mujer que vive violencia hay niños y familias afectadas, por lo que nuestra comunidad necesariamente debe preguntarse qué puede hacer para evitar que una agresión llegue hasta ese punto.
Esta es una pregunta que conozco de cerca. Entre 2021 y 2022 tuve la responsabilidad de ejercer como Seremi de la Mujer y Equidad de Género en Aysén. Hoy, desde mi labor como Seremi de Gobierno, sigo convencida de algo que aprendí durante ese periodo: frente a la violencia, saber reconocerla, saber que no estás sola, que puedes pedir ayuda y conocer qué ocurre después de una denuncia puede marcar una diferencia.
El Gobierno del Presidente José Antonio Kast ha definido la seguridad y una vida libre de violencia como uno de los tres ejes que orientan el trabajo del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género. Y esa definición es importante: la violencia contra las mujeres no es un asunto que debamos abordar cuando ocurre una agresión, sino un problema que requiere visibilización, concientización, prevención, protección de las víctimas y una respuesta coordinada de las instituciones.
Una de las barreras que todavía enfrentamos es mucho más sencilla de describir de lo que parece: muchas personas no saben qué hacer. ¿Dónde se denuncia? ¿Qué ocurre después? ¿Quién protege a una mujer víctima de violencia? ¿Puede intervenir alguien que sabe que una vecina, una amiga o una familiar está siendo agredida?
Lo primero es saber que existen distintos caminos y que pedir ayuda no significa tener que enfrentarlos sola. Una denuncia puede realizarse ante Carabineros, la Policía de Investigaciones y la Fiscalía. Al recibirla, las policías deben entregar una primera contención, informar a la víctima, evaluar los factores de riesgo y realizar las derivaciones que correspondan. Si existen lesiones, debe recibir atención de salud y estas deben ser constatadas. A partir de la denuncia, además, pueden solicitarse las medidas cautelares necesarias para proteger a la víctima.
SernamEG también cumple un papel fundamental en este proceso. A través de sus Centros de la Mujer entrega protección, orientación y una ayuda integral mediante atención psicológica, social y jurídica y, cuando corresponde y la mujer así lo decide, puede asumir su representación judicial. Y hay algo especialmente importante que debemos conocer: no es necesario haber presentado previamente una denuncia para acudir a un Centro de la Mujer y pedir orientación y acompañamiento. Siempre está disponible para ti.
También están disponibles el WhatsApp silencioso +56 9 9700 7000 y el teléfono 1455 de SernamEG, un número gratuito y confidencial para recibir orientación especializada. Si existe una agresión o una situación de emergencia, no lo dudes y recurre a Carabineros al 133, a la PDI al 134 o al Fono Familia 149.
En una región como la nuestra, donde nos conocemos, muchas veces sabemos cuándo una mujer está viviendo violencia. Lo sabe un vecino, un familiar, una compañera de trabajo o un amigo. A veces escuchamos las agresiones; otras veces conocemos las amenazas o vemos sus consecuencias. En comunidades pequeñas, muchas situaciones que parecen invisibles en realidad no lo son. Y cuando sabemos, también tenemos una responsabilidad.
Durante demasiado tiempo la violencia de pareja fue considerada un problema privado en el cual era mejor no involucrarse. No lo es. Si somos testigos de una situación de violencia podemos denunciar, hay números seguros y confidenciales como el *4242. Si tenemos dudas, podemos pedir orientación. Acompañar a una mujer, ayudarla a buscar apoyo o entregar antecedentes puede contribuir a detener una situación antes de que escale.
Como Gobierno sabemos también que no basta con llamar a denunciar si después el Estado no cuenta con herramientas suficientes para proteger a quien lo hace. Por eso el Ejecutivo ingresó un proyecto de ley “Cautelares Reforzadas” que busca la protección de las víctimas en los procesos judiciales, mejorar la supervisión de cautelares e incorporar herramientas que hagan frente a la violencia intrafamiliar y la violencia contra las mujeres. La iniciativa forma parte de una agenda que busca reforzar la respuesta del Estado frente a la violencia y actualmente se encuentra en tramitación en el Congreso.
A ello se suma el trabajo de capacitación realizado durante estos meses con más de 6.800 aspirantes y funcionarios de Carabineros, PDI, Gendarmería y FACH en derechos de las mujeres y erradicación de la violencia. Porque una respuesta efectiva también requiere que quienes reciben una denuncia o intervienen frente a una situación de violencia cuenten con herramientas para hacerlo adecuadamente.
Las instituciones tenemos una responsabilidad que cumplir: prevenir, orientar, proteger, acompañar y actuar frente a la violencia. Pero como sociedad también tenemos una responsabilidad.
No miremos hacia otro lado.
Preguntar, acompañar, orientar o denunciar puede parecer un gesto pequeño. Para una mujer que está viviendo violencia, puede ser el comienzo de una salida.
Hoy te quiero hablar a ti: sé que salir de eso que estás viviendo no es ni será fácil. No te juzgues, no te juzgo. Pero quiero que sepas que, cuando estés lista, no estarás sola.
Bárbara Ortúzar Candia
Seremi de Gobierno
Región de Aysén.
