
El armamento será destinado inicialmente a unidades del GOPE y Radio Patrullas en distintas regiones del país. Los funcionarios deberán completar una certificación de tiro antes de utilizar los nuevos equipos.
Carabineros de Chile inició un proceso de renovación de su armamento con la incorporación de cerca de 300 nuevos subfusiles CZ Scorpion Evo 3, destinados a reemplazar progresivamente las tradicionales UZI, utilizadas por la institución durante aproximadamente tres décadas.
La primera entrega se realizó en dependencias de la Prefectura del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), en la comuna de Cerrillos, Región Metropolitana, durante una actividad encabezada por el ministro de Seguridad, Martín Arrau, y el director general de Carabineros, Marcelo Araya.
Según los antecedentes entregados durante la ceremonia, esta primera etapa contempla la distribución del armamento entre las prefecturas del GOPE y funcionarios de Radio Patrullas, unidades que participan en procedimientos policiales tanto en Santiago como en otras regiones del país.
La incorporación de los nuevos equipos estará acompañada de un proceso de capacitación y certificación obligatoria en polígonos de tiro, requisito que deberán cumplir los funcionarios antes de utilizarlos en sus labores operativas.
Nuevos subfusiles reemplazarán progresivamente a las UZI
El armamento corresponde al modelo CZ Scorpion Evo 3, de calibre 9 milímetros, con cargadores de 30 municiones.
De acuerdo con lo explicado por el ministro Arrau, estos equipos presentan diferencias respecto de las UZI actualmente utilizadas por Carabineros, principalmente en peso, ergonomía y características operativas.
La autoridad señaló que se trata de “subfusiles modernos, más livianos, ergonómicos, de la marca CZ, Scorpion Evo 3, con cargador de 30 municiones, calibre 9 mm”.
En su intervención, el secretario de Estado explicó que el nuevo equipamiento permitirá iniciar el reemplazo de las UZI, cuyo período de utilización en la institución se acerca a los 30 años.
El ministro sostuvo que la renovación busca entregar mayores capacidades operativas a los funcionarios frente a procedimientos vinculados con delitos violentos y crimen organizado.
Respecto de la cantidad de armamento que será incorporado, Arrau indicó que la entrega corresponde a un primer lote y que posteriormente llegarán nuevas unidades.
Sin embargo, señaló que no se divulgarán públicamente los valores de adquisición ni las cantidades específicas destinadas a cada unidad policial.
Funcionarios deberán completar entrenamiento y certificación
Uno de los aspectos considerados en la implementación del nuevo armamento es la preparación del personal que tendrá autorización para utilizarlo.
La entrega de los subfusiles estará condicionada a una certificación previa, que deberá realizarse mediante ejercicios de tiro y entrenamiento especializado.
Sobre este punto, el ministro de Seguridad afirmó que “estamos en un esfuerzo muy importante conducido por el General Director de aumentar el entrenamiento de uso de arma de fuego de Carabineros”.
Asimismo, explicó que cada tipo de armamento utilizado por las fuerzas policiales requiere una preparación específica, considerando las condiciones de los procedimientos en que participan los funcionarios.
Por su parte, el director general de Carabineros, Marcelo Araya, destacó que los nuevos equipos presentan características que, según su evaluación, permitirán mejorar su utilización durante los operativos.
“Es un armamento muy versátil, un armamento muy preciso también y que nos permite al personal no solamente practicar, entrenar y mejorar sus condiciones, sino que esto también va en directa relación con el procedimiento policial que se debe adoptar”, expresó.
El jefe policial agregó que una de las principales diferencias respecto del equipamiento anterior es el peso de cada unidad, característica que facilita su maniobrabilidad.
GOPE y unidades especializadas recibirán los primeros equipos
La distribución inicial estará orientada principalmente a unidades policiales especializadas y de reacción, particularmente aquellas que participan en procedimientos de mayor complejidad.
Según explicó el general Araya, la incorporación del nuevo armamento forma parte de las medidas destinadas a fortalecer las capacidades de respuesta de Carabineros frente al crimen organizado.
Durante su intervención, el director general informó que, en lo que va del año, se han desarrollado más de 5.700 operaciones de apoyo, incluyendo ingresos, allanamientos vinculados a procedimientos de drogas, intervenciones y desactivación de artefactos.
El alto mando policial relacionó estas labores con la necesidad de contar con equipamiento y entrenamiento adecuados para los funcionarios que participan en dichos procedimientos.
También recordó a los carabineros fallecidos en actos de servicio y señaló que el perfeccionamiento de las capacidades operativas forma parte de las medidas que impulsa la institución.
Gobierno vincula renovación de armamento con respaldo a las policías
Durante la entrega, el ministro Martín Arrau también abordó las medidas presupuestarias y legislativas relacionadas con el funcionamiento de las instituciones policiales.
En ese contexto, mencionó la tramitación de las Reglas de Uso de la Fuerza en el Congreso, destacando las votaciones registradas en ambas cámaras y planteando la necesidad de acompañar el equipamiento policial con respaldo jurídico.
El secretario de Estado sostuvo que la renovación del armamento forma parte de un plan gubernamental más amplio para fortalecer los recursos materiales disponibles para Carabineros.
Por ahora, la primera etapa considera la incorporación de cerca de 300 subfusiles, mientras que la llegada de nuevas unidades permitirá continuar el reemplazo progresivo del armamento que actualmente utiliza la institución.
La implementación dependerá también de los procesos de entrenamiento y certificación que deberán completar los funcionarios destinados a operar estos equipos.
