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Ante próxima apertura de Falabella, Alinco pide evaluar competencia y efectos sobre el comercio aysenino

Ante la próxima apertura de Falabella en Coyhaique, el diputado René Alinco planteó analizar eventuales riesgos de concentración, las condiciones que enfrenta el comercio local y los efectos que la expansión de grandes cadenas podría tener sobre el empleo regional.

Ante próxima apertura de Falabella, Alinco pide evaluar competencia y efectos sobre el comercio aysenino

La próxima apertura de Falabella en Coyhaique abrió un nuevo debate sobre los cambios que podría experimentar el comercio regional. El diputado René Alinco Bustos anunció que solicitará a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) evaluar la realización de un estudio sobre las condiciones de competencia del retail en mercados pequeños, extremos y aislados como Aysén.

El planteamiento del parlamentario apunta a analizar eventuales riesgos de concentración y las diferencias existentes entre grandes cadenas y comerciantes locales, además de los posibles efectos sobre el empleo y los consumidores.

“Las familias de Aysén necesitan mayor variedad y precios más bajos, especialmente en una zona extrema y aislada, donde el costo de vida es elevado. Pero también debemos entender que las megatiendas cambiarán para siempre el comercio aysenino. No podemos renunciar a gobernar ese cambio”, afirmó Alinco.

La discusión se produce a pocos días de la llegada de Falabella a Coyhaique. La apertura de la nueva tienda está prevista para el 30 de septiembre y su inauguración oficial para el 15 de octubre. El establecimiento estará ubicado en Arturo Prat 451 y contempla 107 puestos de trabajo, según antecedentes publicados previamente sobre el proyecto.

Alinco recalcó que su planteamiento no supone afirmar que actualmente exista una infracción a la libre competencia, sino solicitar un análisis técnico respecto de las condiciones en que operarán las grandes cadenas frente al comercio regional.

“Prevenir un monopolio o una concentración excesiva significa actuar antes de que el daño sea irreversible. Una gran cadena puede comprar volúmenes inalcanzables para un comerciante aysenino, distribuir sus costos de transporte y logística entre miles de productos, integrar comercio presencial y electrónico y ofrecer descuentos asociados a sus propias tarjetas. En una zona extrema y aislada, la desaparición de competidores puede dejar a las familias con menos alternativas durante muchos años. No estamos afirmando que exista una infracción, pero corresponde que un organismo técnico determine si estas ventajas estructurales pueden levantar barreras, desplazar competidores y debilitar la competencia en el largo plazo”, explicó.

El diputado también sostuvo que el análisis debería considerar la presencia que el grupo ya mantiene en la región a través de Sodimac, junto con sus servicios financieros y plataforma de comercio.

“Falabella no llega como una tienda aislada. Forma parte de un grupo con una capacidad de compra, distribución, financiamiento y conocimiento comercial muy superior a la de cualquier negocio local. Esa realidad no prueba la existencia de un monopolio, pero obliga a prevenir una concentración que mañana pueda resultar imposible de revertir”, agregó.

Otro de los puntos planteados por Alinco corresponde al efecto que podría tener la automatización sobre el empleo. El parlamentario utilizó como ejemplo las cajas de autoatención presentes en Sodimac y sostuvo que la incorporación de nuevas tecnologías también debería analizarse desde sus consecuencias laborales.

“En Sodimac ya vemos cajas de autoatención. Automatizar puede ser eficiente para la empresa, pero si cada innovación significa menos cajeros y menos puestos de trabajo, esa modernidad la terminan pagando las familias ayseninas. Una tienda que vende más, pero contrata menos, no necesariamente genera mayor desarrollo regional. La modernidad no puede transformarse en una máquina de reemplazar trabajadores”, sostuvo.

El parlamentario incorporó además al debate las ofertas que condicionan precios más bajos al uso de tarjetas vinculadas a las propias empresas.

“Cuando me ofrecen un producto más barato solamente si utilizo la tarjeta de la tienda, se mezclan el comercio y el crédito. Eso puede transformarse en una inducción opaca al endeudamiento y, al mismo tiempo, en una herramienta con la cual el pequeño comerciante no puede competir. También debe estudiarse”, indicó.

Respecto del comercio regional, Alinco sostuvo que su planteamiento no busca impedir nuevas inversiones ni limitar la posibilidad de que los consumidores accedan a una mayor oferta de productos.

“Defender al comercio aysenino no significa impedir la inversión ni obligar a las familias a pagar más. Significa cuidar que exista competencia efectiva, proteger una forma de vida construida en el territorio y procurar que una parte significativa del dinero generado en Aysén continúe circulando en Aysén”, afirmó.

Finalmente, el diputado señaló que los mismos criterios deberían aplicarse a otras grandes superficies comerciales, incluyendo los establecimientos conocidos como “malls chinos”.

“No sería coherente exigir responsabilidad a Falabella y guardar silencio frente a los malls chinos. Ambos modelos pueden modificar profundamente el comercio aysenino, desplazar a negocios que llevan décadas en Coyhaique y reducir empleos mediante la automatización. A todos debemos aplicarles el mismo estándar: competencia leal, transparencia, empleo digno, respeto por los consumidores y responsabilidad con la identidad y la economía de Aysén”, concluyó.

Fuente: Oficina Parlamentaria Diputado René Alinco Bustos.

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