
Tras 16 meses de ejecución y con un financiamiento de $18.828.937 aportados por el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), un programa destinado a fortalecer la educación inclusiva en establecimientos públicos de Aysén se encuentra en su etapa de cierre.
La iniciativa, denominada “Fortaleciendo capacidades para una Educación Inclusiva en Comunidades Educativas Públicas de la Patagonia”, fue desarrollada en conjunto con el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Aysén y tiene como fecha de término el próximo 30 de noviembre de 2026.
Como parte de sus actividades finales, ambas instituciones organizaron una jornada en Coyhaique, donde representantes de distintas comunidades educativas compartieron experiencias relacionadas con la inclusión de estudiantes con discapacidad y la atención a diversas necesidades de aprendizaje.
El encuentro se realizó en el salón del Gobierno Regional de Aysén y contó con la participación de autoridades y representantes de establecimientos educacionales. Además, fue transmitido de manera online para permitir la participación de comunidades educativas de otros sectores del territorio.
Experiencias desde las escuelas y jardines infantiles
Uno de los principales aspectos de la jornada fue la presentación de prácticas desarrolladas por establecimientos públicos de distintas localidades de la región.
Participaron el Jardín Infantil Mi Baker, de Cochrane; el Liceo Luisa Rabanal Palma, de Chile Chico; la Escuela Valle de la Luna, de Villa Ñirehuao; y la Escuela Guido Gómez Muñoz, de Puerto Cisnes.
Las comunidades educativas expusieron experiencias y aprendizajes vinculados con la incorporación de estrategias inclusivas en sus respectivos establecimientos.
Camila Ibacache, fonoaudióloga de la Escuela Guido Gómez Muñoz de Puerto Cisnes, compartió su experiencia respecto del trabajo profesional dentro de las salas de clases.
“Estoy muy contenta de la oportunidad de poder compartir con los demás es una experiencia que hemos tenido como comunidad educativa y el mensaje es que se atrevan, es un desafío súper complicado, pero la verdad es que hubo una experiencia que hay que vivir, porque realmente desde la asistencia profesional, ingresar a sala nos entrega una visión mucho más integral de los estudiantes, así que atrévanse que va a ser un tremendo desafío, pero muy enriquecedor”, comentó.
La jornada también contempló una exposición de Carolina Cornejo Valderrama, doctora en Educación, académica y directora del Departamento de Diversidad e Inclusión Educativa de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Católica del Maule.
Su presentación abordó el enfoque de derechos, las estrategias neuroafirmativas y los desafíos que enfrentan las comunidades educativas para responder a la diversidad de sus estudiantes.
El desafío de llevar la inclusión a las aulas
Desde el SLEP Aysén, su director ejecutivo, Sebastián González, se refirió a la necesidad de que los establecimientos cuenten con herramientas y condiciones que permitan atender las distintas necesidades de sus estudiantes.
“Avanzar hacia una educación pública inclusiva es un compromiso que debemos asumir como institución y como comunidades educativas. Sabemos que cada estudiante tiene distintas necesidades, capacidades y formas de aprender, y nuestro desafío es entregar a los equipos educativos las herramientas, los apoyos y las condiciones necesarias para que todas y todos puedan desarrollar sus aprendizajes y participar plenamente. Estas experiencias nos demuestran que la inclusión se construye en el trabajo cotidiano, con colaboración, compromiso y poniendo siempre en el centro a nuestros estudiantes”, señaló.
Por su parte, el director subrogante de Senadis, Luis Sandoval, sostuvo que avanzar en inclusión requiere cambios en las prácticas pedagógicas.
“La creación de espacios más inclusivos dentro de la educación tiene que ver también con transformar los valores de la inclusión y transformar las prácticas pedagógicas que realizamos en oportunidades reales de inclusión, que les permita en igualdad de oportunidades acceder al derecho a la educación”, indicó.
Recursos educativos y cierre del programa
Durante el encuentro también se contempló la entrega de recursos inclusivos para las comunidades educativas, entre ellos un kit de material sensorial y de autorregulación emocional.
Estos materiales incluyen herramientas destinadas al desarrollo socioemocional, la motricidad fina, la concentración y el apoyo a distintas necesidades de aprendizaje.
De acuerdo con los antecedentes entregados por las instituciones organizadoras, el programa forma parte del trabajo orientado a fortalecer las capacidades de las comunidades educativas de los 65 establecimientos públicos del territorio administrado por el SLEP Aysén.
Con su término programado para el 30 de noviembre, la iniciativa completa un periodo de 16 meses de ejecución. El comunicado de cierre da cuenta de las experiencias compartidas y los recursos contemplados, aunque no entrega resultados cuantitativos sobre los cambios alcanzados en las condiciones de inclusión de los establecimientos participantes.
