
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a defender su aspiración de recibir el Premio Nobel de la Paz, argumentando que desde su regreso a la Casa Blanca en 2025 ha conseguido resolver ocho conflictos internacionales.
Sin embargo, el mandatario nuevamente quedó fuera del reconocimiento, que este viernes fue otorgado a la jurista sudafricana Navi Pillay, en medio de cuestionamientos sobre el alcance de los acuerdos diplomáticos que Trump presenta como parte de sus principales logros.
El presidente estadounidense ha insistido en que su administración consiguió resultados sin precedentes en materia de paz internacional y sostiene que ha hecho más por resolver conflictos que cualquier otro mandatario de su país.
No obstante, una revisión de FactCheck.org advierte que su balance incluye enfrentamientos que no han terminado y disputas diplomáticas que nunca llegaron a convertirse en guerras abiertas.
La agencia Reuters también ha señalado que, aunque Washington ha desempeñado un papel en distintas negociaciones, los resultados son dispares y en varios casos persisten las hostilidades.
¿Cuáles son los ocho conflictos que Trump asegura haber resuelto?
La lista presentada por el mandatario estadounidense incluye disputas en Asia, Europa, África y Medio Oriente.
India y Pakistán
En mayo de 2025, Trump se atribuyó un papel decisivo en el alto el fuego alcanzado entre ambas potencias nucleares.
Sin embargo, el Gobierno de India rechazó que Estados Unidos hubiera mediado en el acuerdo. Además, las diferencias históricas entre ambos países continúan sin una solución definitiva.
Israel e Irán
Tras los ataques directos intercambiados en junio de 2025, la intervención estadounidense contribuyó a detener temporalmente la escalada militar.
Pese a ello, las diferencias entre ambos gobiernos permanecieron abiertas y posteriores operaciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán volvieron a reactivar el enfrentamiento.
Tailandia y Camboya
La administración Trump ejerció presión diplomática para conseguir una tregua después de varios días de enfrentamientos fronterizos registrados en julio de 2025.
Aunque se alcanzó un acuerdo, ambos países posteriormente denunciaron incumplimientos y se registraron nuevos episodios de violencia.
Armenia y Azerbaiyán
Washington impulsó un acuerdo entre ambos países, enfrentados durante décadas por Nagorno Karabaj y otras disputas territoriales.
La iniciativa representó un avance diplomático, aunque su implementación y la normalización de las relaciones bilaterales siguen pendientes.
Ruanda y República Democrática del Congo
Estados Unidos promovió un acuerdo destinado a contener el conflicto relacionado con la presencia de grupos armados y las acusaciones de intervención extranjera.
Sin embargo, los enfrentamientos y la violencia en el este de la República Democrática del Congo han continuado.
Serbia y Kosovo
Trump también incluye entre sus logros las gestiones relacionadas con las tensiones entre Serbia y Kosovo.
No obstante, las diferencias entre ambos territorios permanecen abiertas y no existen antecedentes suficientes para sostener que el mandatario haya terminado una guerra entre ellos.
Egipto y Etiopía
La controversia gira en torno a la Gran Presa del Renacimiento Etíope, construida sobre el río Nilo, y sus consecuencias para el uso de los recursos hídricos.
Según la revisión de FactCheck.org, se trata de una disputa diplomática y no de una guerra abierta que haya concluido gracias a la intervención estadounidense.
Israel y Gaza
La administración Trump también se atribuye avances en las negociaciones relacionadas con la guerra en Gaza.
Aunque Washington ha impulsado conversaciones y acuerdos de alto el fuego, los antecedentes disponibles no permiten considerar que se haya alcanzado una paz estable y duradera.
La medalla del Nobel que María Corina Machado entregó a Trump
La aspiración del presidente estadounidense de obtener el Nobel de la Paz también estuvo marcada por un episodio ocurrido el 15 de enero de 2026, cuando recibió en la Casa Blanca a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado.
Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, entregó al mandatario la medalla correspondiente al reconocimiento como una señal de agradecimiento por su respaldo a la causa venezolana.
La dirigente había manifestado anteriormente su intención de compartir el premio con Trump.
Sin embargo, el gesto motivó una aclaración del Comité Noruego del Nobel, que precisó que la medalla puede ser regalada, vendida o donada, pero el reconocimiento no puede transferirse a otra persona.
De esta manera, aunque Trump conserve la medalla entregada por Machado, la titularidad del Premio Nobel de la Paz 2025 continúa correspondiendo a la dirigente venezolana.
La relación de Washington con Venezuela
El encuentro entre Trump y Machado también ocurrió en un contexto de cambios en las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela.
Tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, Trump estrechó sus vínculos con Delcy Rodríguez, quien había ejercido como vicepresidenta del mandatario depuesto.
En lugar de comprometerse a instalar inmediatamente a Machado al frente del Gobierno venezolano, la administración estadounidense optó por fortalecer sus relaciones con Rodríguez.
Este escenario ha generado interrogantes sobre el respaldo político de Washington a la oposición venezolana y el papel que Machado podría desempeñar en el futuro de su país.
Mientras tanto, el balance diplomático presentado por Trump continúa siendo objeto de debate.
Aunque su administración ha participado en negociaciones y acuerdos de alto el fuego, la persistencia de enfrentamientos y disputas sin resolver impide equiparar todos esos avances con el término definitivo de ocho guerras.
Con la entrega del Nobel de la Paz 2026 a Navi Pillay, el mandatario estadounidense vuelve a quedar sin un reconocimiento que ha manifestado públicamente su interés en recibir.
Fuente: Bio Bio Chile
